martes, 2 de enero de 2007

El derecho de nacer


Para introducir la entrada de hoy quiero hablaros de una película de hace años titulada "El derecho de nacer". Existen dos versiones con el mismo argumento, que consiste en un médico al que una joven le pide que le practique un aborto porque se ha quedado embarazada de su novio. Imaginemos lo que suponía hasta hace unas décadas ser madre soltera. El doctor se niega y le cuenta la historia de una muchacha a la que le pasó lo mismo: se quedó embarazada de su novio, que la rechazó y su propio padre (el abuelo) quiso matar al niño cuando nació pero una criada lo salvó y lo crió, hasta que que se hizo mayor y se convirtió en médico y salvó la vida de su propio abuelo que había intentado cometer un infanticidio.

Así muestra a aquella joven el horripilante crimen que iba a hacer, el doctor Limonta (tal se llama el médico protagonista) estuvo a punto de no poder crecer y llegar a ser un hombre por culpa de alguien a quien un niño inocente le estorbaba por prejuicios sociales, ése era su caso, en otros casos hay muchos motivos, ninguno justificado, para abortar, para segar la vida del más inocente y más indefenso, puesto que aún no ha nacido ni ha visto la luz.

Hoy en día que tanto ha avanzado la medicina es cuando más abortos se practican en España, saltándose a la torera los límites de una ley como la española que es inmoral porque autoriza algo que no es moral aunque sea legal.

Y lo peor de todo es que el aborto es presentado como una solución para un estorbo: un embarazo no deseado, y no se informa nunca ni se habla de las consecuencias tan negativas que tiene para la salud de la madre, tanto física como psíquica.

Por eso hoy quiero daros a conocer el informe médico que la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA), o sea las mujeres que sufren las secuelas de un aborto y se sienten engañadas ya que no han recibido información adecuada sobre sus consecuencias (no los niños pues evidentemente no pueden contarlo), ha publicado sobre las consecuencias médicas del aborto para la mujer:


Asociación de Víctimas del Aborto (AVA)

http://www.vozvictimas.org

Revisión actualizada a fecha de agosto de 2006 por el Comité Científico de AVA, desde la Base de Datos de publicaciones médicas PubMed y Medline

1. El índice de muerte materna vinculado al aborto es 2.95 veces más elevado que el de embarazos que llegan al parto en la población de mujeres de Finlandia entre los 15 y los 49 años de edad. Investigación realizada en el Centro Nacional de Investigación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud de Finlandia, que concluyó que el embarazo contribuye a la salud de las mujeres (Autores: Gissler M, Berg C, Bouvier-Colle MH, Buekens P. Revista: American Journal of Obstetrics and Gynecology 2004, 190:422-427).

2. Las mujeres que se habían practicado abortos tuvieron un índice de mortalidad casi doble a las controles en los siguientes 2 años, persistiendo el índice de muerte incrementado elevado durante por lo menos 8 años. (Autores: Reardon DC, Ney PG, Scheuren F, Cougle J, Coleman PK, Strahan TW. Deaths associated with pregnancy outcome: a record linkage study of low income women. Revista: Southern Medical Journal 2002, 95:834-41).

3. Mortalidad de 1.1/100.000 mujeres que abortaron a las 12 semanas de gestación, investigación realizada por el Departamento de Ginecología y Obstetricia y Biología de la Reproducción de la Universidad de Paris (Rev Prat. 1995, 45:2361-9).

4. Aparición de muertes sépticas en las usuarias de la RU-486 debido a que su mecanismo de acción favorece las infecciones por gérmenes especialmente peligrosos. Recientemente publicado por el Dr. R. Miech de la Brown Medical School de Rode Island, EEUU, en julio (Annals of Pharmacotherapy 2005) y por el equipo del Center for Disease Control and Prevention, Atlanta, EEUU (New England Journal of Medicine 2005, 353:2352-60).

5. Perforación asociada al aborto provocado hasta un 1.2% de los casos. Realizado por el mismo grupo francés del punto 3 (Rev Prat. 1995, 45:2361-9).

6. Trombosis de la vena ovárica con presentación atípica, de Washington University/Barnes-Jewish Hospital, St. Louis, Missouri, EEUU (Obstet Gynecol. 2000, 96:828-30).

7. El aborto provocado o espontáneo no produce cáncer de mama según los mejores estudios hasta la fecha, pero está claro que la decisión de retrasar el embarazo tiene consecuentemente una pérdida de la protección que aporta éste, con un riesgo neto mayor aumentado, investigación de la University of North Carolina, EEUU (Lancet 2004, 363: 1007; Obstet Gynecol Survey 2003, 58:67-79. Review).

8. El aborto provocado por aspiración produce un riesgo aumentado de pérdida del hijo en el siguiente embarazo, resultados de Shangai Institute of Planned Parenthood Research, China (International Journal of Epidemiology 2003, 32:449-54).

9. Tras un aborto provocado (curetaje), el riesgo de placenta previa en el siguiente embarazo y parto prematuro, con posible aborto espontáneo, se presentó en 3 mujeres con historia de aborto provocado frente a 1 que no había abortado (OR 2,9, 95% IC 1,0-8,5), resultados del Fred Hutchinson Cancer Research Center, Division of Public Health Sciences, Seattle, WA, EEUU (International Journal Gynaecol Obstet. 2003, 81:191-8). Esto se había probado ya anteriormente en un estudio de la Universidad de Medicina de New Yersey con un OR de 1,7 (95% IC 1,0-2,9) (American Journal J Obstet Gynecol. 1997, 177:1071-1078).

10. Las mujeres con antecedente de aborto provocado tuvieron un riesgo mayor de presentar un recién nacido altamente prematuro. Entre otras publicaciones, existe una revisión realizada por investigadores de Canadá y Chicago (B. Rooney y B. Calhoun), que muestra graves incrementos de riesgo tras un aborto provocado por aspiración frente a controles (OR desde 1.99 y mayores) (Journal of American Physicians and Surgeons 2003, 2; Bjog. 2005, 112:430-437).

11. Un aborto previo, provocado o espontáneo, se ha demostrado que no protege frente a la preeclampsia y la hipertensión gestacional en el siguiente embarazo; sin embargo, un nacimiento a término previo sí que protege frente a estas graves situaciones clínicas en el siguiente embarazo a la mujer (OR 0.41, 95% CI 0.38-0.44). Estudio cohorte del Dr. Xiong y colegas de la Universidad de Montreal, Québec, Canadá, en colaboración con la Universidad de Tulane, New Orleáns, EEUU (Journal of Reproductive Medicine 2004, 11:899-907).

12. Sánchez Durán en un estudio revisión español publicado en la revista JANO en el 2000 (número 1349) resume las principales complicaciones de las que hay que informar a las mujeres en la interrupción voluntaria del embarazo de primer trimestre. Las complicaciones inmediatas son desgarros cervicales, perforación uterina, sangrado y persistencia de restos del embrión dentro del útero. Las complicaciones tardías son las adherencias o sinequias uterinas, las cicatrices e incompetencia cervical, que producen parto prematuro y riego de pérdida aumentada del siguiente hijo.

13. El aborto provocado aumenta los riesgos de alteraciones en el estado del ánimo (depresión y autolesión), enmarcadas en el síndrome post-aborto, un estudio de University of North Carolina, EEUU (Obstet Gynecol Survey 2003, 58:67-79).

14. Las mujeres que han sufrido un aborto provocado padecen un síndrome de estrés generalizado con un 30% más de probabilidad que las que han llevado adelante su embarazo no deseado. Resultados de Jesse R. Cougle y colaboradores, publicado en Journal of Anxiety Disorders 2005, 19:137-142.

15. Las mujeres que habían abortado presentaban malestar psicológico hasta cinco años después de la interrupción, siendo los efectos de evitación, pesar, angustia y ansiedad mayores en el caso de abortos provocados que en los espontáneos. Es un estudio reciente de A.N. Broen y col., de la Universidad de Oslo, en Noruega (BMC Med. 2005, 3:18).

16. El aborto provocado por malformación fetal tiene secuelas igual de graves que la pérdida de un hijo sano, y la interrupción voluntaria del embarazo en este supuesto causa aislamiento social y depresión. Son los resultados de un estudio noruego y otro alemán del Klinik und Poliklinik fur Psychiatrie und Psychotherapie (Ultrasound Obstet Gynecol. 1997, 9:80-85; Zentralbl Gynakol. 2001, 123:37-41).

17. Se han descrito graves alteraciones en las relaciones sexuales y en el deseo sexual de numerosas mujeres que abortaron voluntariamente en estudios de la Universidad de Ginebra, en Polonia y en China (Gynecol Obstet Invest. 2002, 53:48-53; Pieleg Polozna. 1988, 5:7-9 contd; European Journal of Obstet Gynecol Reprod Biology 2005). En la reciente investigación de la Universidad de China de Hong Kong, se ha detectado que aproximadamente un tercio de las mujeres del estudio que han abortado provocadamente sufre a corto plazo una inhibición y un deterioro en su deseo y placer sexual. Además, un 17% de mujeres se veían mucho menos atractivas tras la interrupción del embarazo.

18. El equipo de Priscilla K. Coleman del Human Development and Family Studies, de la Bowling Green State University, EEUU, ha demostrado que las mujeres con historia de un aborto, espontáneo o provocado, tenían un 99% más de probabilidad de ejercer abuso físico sobre sus hijos que las que no habían tenido abortos; si eran varios abortos, el riesgo incrementado era del 189%. Cuando el aborto era provocado, las mujeres tenían un 144% de mayor riesgo de abuso físico sobre sus hijos (Acta Paediatrica 2005, 94).

19. El equipo de investigación anterior ha demostrado que se presentan en la gran mayoría de las mujeres tras el aborto graves alteraciones en el sueño, sobre todo en los 180 días tras el aborto provocado y que éste se reducía tres años tras el aborto (Sleep, 2005).

20. De nuevo este equipo de P. K. Coleman encontró asociado en las mujeres que han abortado provocadamente un alto riesgo de consumo de drogas de abuso de diversos tipos (British Journal of Health Psychology 2005, 10, 255–268). Este hallazgo no se presentaba en las mujeres cuyos abortos eran espontáneos.

En el Imperio Romano el paterfamilias, el cabeza de familia, tenía derecho absoluto sobre la vida y hacienda de la familia, y cuando nacía un nuevo hijo él tenía que admitirlo y reconocerlo. Se daban muchos casos en que las familias abandonaban a los recién nacidos que no querían o no les interesaban: la Carta a Diogneto, texto apologético de autor desconocido de finales del siglo II, hablando de cómo son los cristianos y qué costumbres tienen dice: Se casan como todos y engendran hijos, pero no abandonan a los nacidos, lo cual indica la costumbre de la época de abandonar a los hijos no deseados; César Vidal cuenta en su novela El testamento del pescador que las alcantarillas de las ciudades del Imperio Romano se atascaban por los cadáveres de los bebés abandonados.

La fe cristiana fue suavizando y humanizando el Imperio Romano, hasta erradicar aquellas costumbres salvajes a nuestros ojos, pero que se diferencian poco de nuestros abortos, pues en nuestros días se castiga con la ley a quienes abandonan a un bebé nacido, pero si aún está dentro de su madre puede ser matado fácilmente por el aborto; los romanos no tenían cirugía para abortar pero de todas formas se deshacían de los niños producto de embarazos no deseados, lo mismo que hoy en día: así que ¿en qué ha avanzado la humanidad?

En estos días de Navidad contemplamos el espectáculo asombroso de Dios hecho niño, y junto a Él a San José y a la Virgen, que velaron por su educación y cuidado tal como el mismo Dios les había encomendado y por eso se convirtieron para nosotros en la Sagrada Familia de Nazaret.

2 comentarios:

Cris dijo...

Dudo mucho qu el aborto sea un "deporte" divertido. Me explico: por supuesto que hay trastornos del sueño, por supuesto que se crea ansiedades en la madre, por supuesto que hay muchos riesgos, por supuesto que es una (si me permites la palabra) putada. Pero lo es para la madre (sí, vale, puedo aceptar que es un asesinato también); con esto lo único que quiero decir es que también tenemos que ponernos en el lugar de una mujer embarazada que decide dar ese paso.

Tengo la gran suerte de ser tía de un enano de 19 meses y medio tía de un "gusanito" que lleva tres meses en la barriga de mi hermana. Les quiero (por supuesto más al que lleva ya tiempo entre nosotros y se dedica a correr), y desde el momento en el que "nos quedamos embarazados" (lo que hay en casa es de todos :-p) miro la tripa a cada instante a mi hermana, la toco, la hablo y la adoro. Por eso, porque sé cómo se siente, aun cuando no soy yo la embarazada, me parece que un aborto es algo cruel para la madre, que no se quita de un problema, sino que se pone uno aún más grande encima: "librarse" de su hijo.

Como un día me dijo un hermano de comunidad: "¿Qué vamos a hacer con una mujer que ha abortado? Perderla también? No, nuestra obligación es acogerla y hacer que vuelva a sentirse hija de Dios, ya es bastante para ella"

No sirve de explicación ni ampliación a tu tema, pero me sentí en la obligación de escribir sobre este tema en el que, como en muchos otros, tengo una opinión bastante "peculiar"

El pescador dijo...

Lo que yo quería mostrar es que, frente a la opinión extendida de que el aborto es la solución a un problema, lo que hace es crear otro problema, no sólo para la madre, sino para la vida que hasta ese momento llevaba en su interior y que por culpa del aborto no puede continuar creciendo y desarrollándose.

Las mujeres que han abortado, algunos de cuyos testimonios angustiados se recogen en un libro editado por Libros Libres, se consideran víctimas por no haber tenido suficiente información y por haber hecho algo que sigue marcando sus vidas.

Lo que hay que hacer es ayudarlas a superar su trauma, sí, y también explicar a la sociedad que el aborto es matar a los más indefensos y las consecuencias tan nefastas que trae, y recordar a esos indefensos que no han podido gritar ni hacer nada para defenderse, además de apoyar y ayudar a las madres embarazadas y a las familias en dificultades para que puedan seguir adelante con su embarazo y puedan criar a sus hijos, y sino que los den en adopción, pues esas vidas que llevan dentro no son suyas, pues nadie puede disponer de la vida ajena, además porque hay muchos matrimonios que no pueden tener hijos y están esperando una adopción para dar a sus hijos adoptivos todo el amor del que son capaces.

Con la experiencia de tus sobrinos te das cuenta de lo que es el don de la vida, y como es un don nosotros no podemos arrebatársela a nadie puesto que ese don viene de Arriba, pues es la vida.