viernes, 23 de febrero de 2007

Desnudaos del hombre viejo

Escribía Cris en el comentario de la entrada del Miércoles de ceniza: La cuaresma... época de quitarse cosas para vestirse de resurrección; realmente no se podría expresar más bellamente lo que es la finalidad de la Cuaresma: un nuevo catecumenado para renovar el bautismo y así morir al hombre viejo y nacer como niño a la vida eterna. Me he acordado de un fragmento de las Enarraciones sobre los Salmos de San Agustín, que habla de desnudarse del hombre viejo entrando por el camino angosto del mismo modo que la serpiente cambia de piel (o camisa como decimos aquí) entrando por un agujero estrecho:
"A nosotros nos abruma como el peso de cierta piel y como la ancianidad o vejez del hombre. Escucha al Apóstol que dice: Desnudaos del hombre viejo y revestíos del nuevo (Colosenses 3,9.10). Y ¿cómo me desnudo -dices- del hombre viejo? Imita la astucia de la serpiente. Pues ¿qué hace la serpiente para desnudarse de la vieja camisa? Se contrae y pasa por una abertura angosta. ¿Y dónde, dices, encuentro esa abertura estrecha? Escucha: Estrecho y angosto es el camino que conduce a la vida, y pocos son quienes entran por él (Mateo 7,14). ¿Le temes, y no quieres andar porque son pocos quienes andan por él? Allí debe despojarse del vestido viejo, y no puede hacerse en otro sitio. Por el contrario si quieres que te estorbe, te sea gravoso y te deprima, no vayas por el camino estrecho. Si te hallas sobrecargado con cierta vetustez de tu pecado y de la vida anterior, no puedes transitar. Como el cuerpo corruptible hace peso al alma (Sab 9,15), es necesario o que los deseos corporales no depriman o que nos desnudemos de los deseos carnales. ¿Y cómo serán desnudados si no vas por el camino angosto, si no eres astuto como la serpiente?" (57,10).

2 comentarios:

david santos dijo...

Hola!
Buen trabajo.
Muchas gracias

El pescador dijo...

Molto obrigado (¿se dice así?), muchas gracias por sus ánimos; Usted también tiene un blog notable.