viernes, 16 de marzo de 2007

El hombre sin rostro

Voy a contaros una historia real: Hace algunos años, un hombre muy trabajador decide trasladar a su familia desde New York hasta Australia, en busca de una mejora en su pobre vida.

En la familia de este hombre había un joven muy apuesto, uno de sus hijos, que aspiraba a convertirse en un famoso trapecista o llegar a ser un gran actor de cine y mientras esperaba una oportunidad para cumplir su sueño trabajaba en los puertos locales situados en las peores zonas de la ciudad.

Una noche, de regreso a casa, el joven fue asaltado por 5 delincuentes. Él se resistió a entregar el poco dinero que llevaba para su familia, y fue agredido brutalmente. Una vez que lo dejaron inconsciente por los golpes, no cejaron en la paliza: Lo patearon hasta deformarlo, le desgarraron el rostro, lo golpearon brutalmente por todo su cuerpo. Cuando finalmente el joven fue encontrado por la policía tirado en la calle, lo consideraron muerto y llamaron a la funeraria.

En el trayecto, un policía pudo ver que el joven hacia un intento por respirar y fue llevado de inmediato al hospital de emergencias más cercano. Fue horrible la impresión recibida por el equipo médico al verlo y constatar que aquel joven ya no tenía apenas rostro. Sus ojos estaban hundidos; su cráneo, piernas y brazos fracturados, su nariz estaba literalmente perdida en su cara, todos sus dientes completamente rotos y su mandíbula desprendida.

El joven logró salvar su vida, aunque permaneció cerca de un año en el hospital. Cuando salió, su cuerpo estaba recuperado, pero su rostro era repulsivo de ver. Ya no era aquel joven bello con un bonito futuro por delante.

Una vez recuperado empezó a buscar trabajo, pero siempre era rechazado por todos por su apariencia física. Por fin alguien le ofreció una oportunidad: Un empresario le sugirió que participara en un espectáculo de circo, en el que su nombre sería: "El Hombre Sin Rostro".

A pesar de encontrar trabajo seguía sintiendo el rechazo de las personas, ya que fuera del circo nadie quería ser visto con él. Por ello llegó a pensar en la muerte, aunque lo descartó y siguió con esta situación por casi 5 años.

Un día, caminando, entró a buscar consuelo en una Iglesia, pensando que allí podía alcanzar algún alivio a su situación de angustia. Al entrar vió a un sacerdote orando de rodillas, adoptó su misma postura y también se puso a rezar.

Al rato, el sacerdote vio a ese hombre "sin rostro"; se acercó, lo levantó y lo llevó a otro lugar para conversar. Su rostro le impresionó tanto que pensó que tenía que hacer lo posible por ayudarlo a recuperar su dignidad y su vida. El joven comenzó a asistir a la iglesia con frecuencia, siempre pidiéndole a Dios que le diera al menos paz espiritual y la gracia de ser un mejor hombre cada día.

Después de un tiempo, el sacerdote, por medio de amistades personales, logró conseguir los servicios médicos del mejor cirujano estético de Australia y sin costo alguno.

La cirugía fue como un milagro, se dispusieron para él los mejores servicios médicos, y su rostro pudo ser reconstruido con las fotos que el joven aportó.

Con el tiempo, "el hombre sin rostro" recuperó una vida normal, fue escogido en un casting para hacer su primera película, se casó con una bella mujer, tuvo varios hijos y pronto llegaron sus grandes éxitos profesionales.

¿Quiere saber quien es este joven?

Su nombre lo conoces de sobra, él es... Mel Gibson

Actualmente Mel es admirado por muchos y conocido como un hombre entregado a Dios, caritativo y un gran ejemplo de coraje sorprendente. Su historia personal la recogió en su primera película como director de cine, "El hombre sin rostro" (EEUU, 1993).

Conociendo su historia personal podemos comprender también su película "La Pasión de Cristo" (EEUU, 2004), que muchos criticaron como exagerada porque mostró el sufrimiento de Cristo; a mí me llamó la atención la cara del Señor tras la flagelación, estaba realmente deformada, era el rostro del sufrimiento, del dolor causado por los semejantes sin otro objetivo que el de causar daño al inocente, y Mel Gibson quiso mostrarnos en esta película su identificación con Cristo, porque "sus heridas nos han curado" (1 Pedro 2,24) .

En "La Pasión de Cristo" vemos gráficamente lo que decía Isaías (53,2-4) acerca del Siervo sufriente del Señor:
No tenía belleza ni esplendor, ni su aspecto era atractivo; los hombres lo despreciaban y lo rechazaban. Era un hombre lleno de dolor, acostumbrado al sufrimiento. Como a alguien que no merece ser visto, lo despreciamos, no lo tuvimos en cuenta. Y sin embargo Él estaba cargado con nuestros sufrimientos, estaba soportando nuestros propios sufrimientos.
Esto lo sabe Mel Gibson mejor que nadie.

1 comentario:

Hernan_adq dijo...

Creo que quien hecho a correr este mensaje apela a los golpes bajos y a la ingenuidad de los que reciben correos.

Soy fanatico del cine, sigo a Mel Gibson desde su irrupción en "Mad Max" y no recuerdo en ningun programa que él o algun periodista de cine comentara eso (ni siquiera cuando estrenaron la película ni en el reportaje que le hicieron los aspirantes a actores en el "Inside Actor's Studio").

Como comentario el padre de Mel Gibson sí de mudó de Nueva York a Sidney, Australia, cuando Mel tenía 12 años de edad, pero ahí terminan las similitudes con el protagonista de este relato.

Sin embargo, hay un episodio en la vida del actor, un devoto Católico, que tiene algo que ver con este relato ficticio, y es que cuando él fue a audicionar para lo que fue su debut en el cine comercial, llegó a la cita con la cara maltrecha pues la noche anterior estuvo en una pelea callejera y quedo con marcas en su cara, pero no desfigurado.

Su apariencia en la audición fue al parecer parte de la razón por la que le dieron el rol en Mad Max (peliculón) que lo lanzo al estrellato en mundial, ya que se veía como un tipo duro.

Unas puntadas en una rápida visita al médico lo dejaron bien, nada que ver con el protagonista del relato, pero como el actor después dirigió y protagonizó la película llamada “Un Hombre sin rostro”, la imaginación de algunas personas empezó a correr.

Esta película esta basada en una novela de Isabelle Holland de 1972.

Si Mel Gibson, despues de haber sido totalmente desfigurado, quedó con la cara como quedó, les aseguro que el Medico Cirujano que lo atendió debería haber recibido el premio Nobel de Medicina.

Por favor averiguen un poco más en Internet -no cuesta nada- antes de publicar estas cosas. Simplemente busquen alguna biografia -apocrifa o no- del actor, para saber si menciona alguna este episodio. Ninguna lo hace. Es una falta de respeto a los lectores.

Saludos.