domingo, 11 de marzo de 2007

La Urbanidad y la Educación para la ciudadanía

El otro día hablaba con un compañero sobre los antiguos Manuales de Urbanidad, que enseñaban a niños y niñas cómo comportarse en sociedad y ser personas educada pues la urbanidad es la cortesanía, el comedimiento,la atención y buen modo, según explica la Real Academia.

Esta materia se enseñaba en los colegios y seminarios como parte de la enseñanza y formación impartida.

La palabra urbanidad viene del latín urbs, urbis que significa urbe o ciudad, la Urbe era en los tiempos clásicos Roma, paradigma de la civilización.

Hoy en día ya no se enseña a los niños urbanidad, y a la vista está la mala educación que tienen generalmente, que ya no usan el Usted ni llaman a la puerta, por ejemplo, aparte del lenguaje tan soez.

Pero el Gobierno socialista quiere introducir una nueva asignatura titulada "Educación para la ciudadanía", que como denuncian los obispos en su documento sobre la LOE, formará y evaluará, pues, la conciencia moral de los alumnos, al margen de la voluntad de sus padres (nº9). Denuncian muy bien los obispos que

La autoridad pública no puede imponer ninguna moral a todos: ni una supuestamente mayoritaria, ni la católica, ni ninguna otra. Vulneraría los derechos de los padres y/o de la escuela libremente elegida por ellos según sus convicciones. Son los padres y es la escuela, como colaboradora de aquéllos, quienes tienen el derecho y el deber de la educación de las conciencias, sin más limitaciones que las derivadas de la dignidad de la persona y del justo orden público (nº 10).

Esta nueva asignatura, en definitiva, es inaceptable en la forma y el fondo: en la forma, porque impone legalmente a todos una antropología que sólo algunos comparten y, en el fondo, porque sus contenidos son perjudiciales para el desarrollo integral de la persona (nº 12); denuncian bien los obispos que esta nueva asignatura pretende adoctrinar a los niños sin que los padres puedan impedirlo.

Algo nocivo, por lo tanto y propio de dictaduras, que quieren imponer su visión del mundo a sus súbditos, en lugar de ser como el árbitro de la competición que no interviene a favor de ninguna de las partes, sino que cuida y vigila el buen funcionamiento y desarrollo del encuentro.

Mientras, nadie se preocupa de que los niños se comporten educadamente y se pierdan las formas en las relaciones sociales, y así nos luce, que cada vez hay más violencia, más conflictos en la escuela y padres que denuncian a sus hijos porque no pueden con ellos.

Por eso, el otro día comentaba yo con mi compañero que en lugar de imponer la nueva Educación para la ciudadanía tendrían que volver a implantar la Urbanidad. En el librito (de 1919) del que he sacado la foto dice que de las personas que carecen de urbanidad se dice que están mal educadas.

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