domingo, 1 de julio de 2007

Libertad para la Caridad

Leo esta mañana que la ministra CCCP (Camarada Carmen Calvo Poyato) ha proclamado que "la principal libertad" de la persona es la sexual. Ya Pío Moa le ha dado una buena respuesta en su bitácora (recomiendo vivamente la lectura de esta entrada).

Precisamente, la 2ª lectura de este Domingo XIII ciclo C del Tiempo Ordinario ha sido sobre la libertad y la caridad: Gálatas 5,1.13-18.

El Papa ha hablado en el Ángelus de hoy de cómo la libertad encuentra su sentido en la caridad, pues la mayor libertad es la de Cristo, que por amor se entregó a la Cruz por la humanidad, que no lo merecía. Sigue diciendo que la libertad cristiana, por tanto, no es ni mucho menos albedrío; es seguimiento de Cristo en el don de sí hasta el sacrificio de la cruz.

Él lo hizo libremente, y así vemos que la libertad es real si nos lleva al amor, a la caridad por los otros; a nosotros nos invita San Pablo a usar la libertad que nos dejó Cristo para ser esclavos unos de otros por la caridad (cf. v. 13b). Así hizo también San Maximiliano Mª Kolbe, mártir de la Caridad, que murió de hambre en Auschwitz por salvar a otro prisionero, un sargento compatriota suyo padre de familia; San Maximiliano es un ejemplo de cómo usar nuestra libertad.

Precisamente San Pablo advierte a los cristianos gálatas que la libertad que nos da Cristo no debe ser un pretexto para el libertinaje (v. 13), justo lo contrario que proclamó CCCP, que ha reducido a la persona a la mera sexualidad, y la sexualidad al instinto: la libertad cristiana es para la Caridad, para el bien y la atea y materialista para el egoísmo, el libertinaje y el sufrimiento.

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