miércoles, 27 de julio de 2011

Santiago Apóstol y Andalucía

El patrón de España, Santiago Apóstol, es día laborable en Andalucía, parece que Andalucía no es parte de España o que el patronazgo del Apóstol no llega hasta el sur de la España peninsular. Pero también se me ha ocurrido otra posible razón, relacionada con el “padre” de la “patria” andaluza, Blas Infante, muladí (los muladíes eran los cristianos que en al-Ándalus, la España musulmana- se convertían al Islam).

Por eso la bandera de Andalucía es blanca y verde, los colores de los omeyas y los almohades respectivamente, y también de la bandera actual de Arabia Saudí.

En esta entrada y en esta otra de la bitácora de Manuel Morillo, titulada “Anotaciones de pensamiento y crítica” está toda la información sobre este personaje, que llegó a escribir dramas en honor a Almanzor, el caudillo musulmán que arrasó la catedral de Santiago de Compostela en 997, donde sólo respetó la tumba del apóstol, y obligó a los cautivos cristianos a trasladar a hombros las campanas de la catedral hasta Córdoba donde sirvieron como lámparas de la mezquita, hasta que las devolvió el rey San Fernando al reconquistar la capital andalusí.

Por esa razón será por la que en Andalucía el día del apóstol Santiago es como otro día cualquiera, ya que este apóstol está íntimamente ligado a nuestra historia desde que los cristianos ganaran la batalla de Clavijo (844) gracias a la intervención del apóstol Santiago a lomos de su caballo blanco, y el Camino de Santiago contribuyó a unir a Europa en torno a la fe cristiana y supuso una vía de comunicación y difusión de toda la Cristiandad.

jueves, 21 de julio de 2011

El descendimiento de Cristo, de Caravaggio, en el Museo del Prado



En este enlace, Andrés Úbeda, jefe de conservación de pintura italiana del Museo del Prado (Madrid, España), comenta la obra "El descendimiento de Cristo" que estará durante dos meses en dicho museo con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud.

Destaco algunas cosas que comenta Úbeda sobre esta obra:

La obra se encuentra, en opinión del jefe de conservación de pintura italiana Andrés Úbeda, a medio camino entre otros temas "en parte como una Piedad o en el momento previo a un entierro sin serlo".

La figura de Nicodemo, que mira de frente, introduce al espectador en una composición compacta integrada por un grupo de personajes recortado sobre un fondo oscuro y construido conforme a una línea diagonal que, desde el ángulo inferior izquierdo, alcanza el lado opuesto de la tela.

En el óleo sobre lienzo de 306 x 214 cm., Nicodemo ayuda a San Juan a colocar en la losa a Cristo, cuya mano apenas roza la losa donde debía ser lavado, ungido y perfumado. "Caravaggio nunca hace nada de forma casual y con este gesto está aludiendo a Cristo como piedra angular de la Iglesia".

En la parte alta de la pintura, la Virgen, María Magdalena y María de Cleofás "presentan un catálogo completo de actitudes ante la muerte y el dolor", añadió Úbeda. La serena actitud y solemne mirada de la Virgen junto a María Magdalena, que enjuga sus lágrimas, se sitúan frente a la actitud más expresiva de María de Cleofás, que levanta sus brazos al cielo.

Pintor complejo y controvertido, exigente con las personas que miran sus pinturas, en el momento en que realizó esta obra Caravaggio se encontraba en la fase más productiva de su carrera. Varios de sus cuadros fueron rechazados por sus clientes que consideraban escandalosa la manera como trataba los temas religiosos. "Sorprendentemente no hubo criticas a El Descendimiento. Sus contemporáneos vieron en ella una de las obras más importantes del pintor italiano, comentó Andrés Úbeda.

La noticia también informa que este cuadro forma parte del recorrido temático "La Palabra hecha imagen. Pinturas de Cristo en el Museo del Prado", que puede ser una buena catequesis para los participantes en la Jornada Mundial de la Juventud y también para cualquiera de nosotros que la visite.

miércoles, 20 de julio de 2011

Cómo se elige un Papa

Este enlace http://vaticaninsider.lastampa.it/es/homepage/vaticano/come-si-elegge-il-papa/ es una presentación sobre cómo se elige un nuevo Papa. Para verla sólo hay que pinchar en el texto que aparece junto al dibujo de la basílica y la plaza de San Pedro una vez que se ha entrado en la página.

lunes, 18 de julio de 2011

El pavo real, símbolo cristiano de la vida eterna

En la parroquia hay unas señoras que están confeccionando unas mangas para la cruz parroquial, y me han comunicado que una señora puede hacer unas de color blanco en ganchillo o croché con un pavo real. La verdad es que no sé por qué la señora habrá elegido ese dibujo, quizá porque lo tiene a mano. Lo más normal habría sido pensar en otro símbolo, pero como Dios es providente ha propiciado que esta señora tuviera a mano el diseño del pavo real.

Esta ave representa en el arte paleocristiano  -o arte cristiano antiguo- la vida eterna y la inmortalidad del alma, y la nueva vida que obtenemos en el bautismo, porque se pensaba que la carne de esta ave no se corrompía (cf. ÁLVAREZ, J. (1998) Arqueología cristiana. Madrid: BAC [=Sapientia fidei nº 17]; págs. 27, 102, 106, 184).

También he leído otra interpretación: que representa a Cristo muerto y resucitado, ya que el pavo real es una de las formas en que se representaba el ave Fénix, que renacía de sus cenizas, un mito de origen oriental que asumió no sólo el cristianismo, como lo explica el Papa San Clemente, tercer sucesor de San Pedro, en su Epístola a los Corintios:

 XXIV. Entendamos, pues, amados, en qué forma el Señor nos muestra continuamente la resurrección que vendrá después; de la cual hizo al Señor Jesucristo las primicias, cuando le levantó de los muertos. Consideremos, amados, la resurrección que tendrá lugar a su debido tiempo. El día y la noche nos muestran la resurrección. La noche se queda dormida, y se levanta el día; el día parte, y viene la noche. Consideremos los frutos, cómo y de qué manera tiene lugar la siembra. El sembrador sale y echa sobre la tierra cada una de las semillas, y éstas caen en la tierra seca y desnuda y se descomponen; pero entonces el Señor en su providencia hace brotar de sus restos nuevas plantas, que se multiplican y dan fruto.
XXV. Consideremos la maravillosa señal que se ve en las regiones del oriente, esto es, en las partes de Arabia. Hay un ave, llamada fénix. Esta es la única de su especie, vive quinientos años; y cuando ha alcanzado la hora de su disolución y ha de morir, se hace un ataúd de incienso y mirra y otras especias, en el cual entra en la plenitud de su tiempo, y muere. Pero cuando la carne se descompone, es engendrada cierta larva, que se nutre de la humedad de la criatura muerta y le salen alas. Entonces, cuando ha crecido bastante, esta larva toma consigo el ataúd en que se hallan los huesos de su progenitor, y los lleva desde el país de Arabia al de Egipto, a un lugar llamado la Ciudad del Sol; y en pleno día, y a la vista de todos, volando hasta el altardel Sol, los deposita allí; y una vez hecho esto, emprende el regreso. Entonces los sacerdotes examinan los registros de los tiempos, y encuentran que ha venido cuando se han cumplido los quinientos años.

La misma Biblia en el libro de Job 29,18-19 al hablar de la inmortalidad y de la vida eterna, también alude al ave Fénix: "Pensaba: 'Moriré en mi nido, prolongaré mis días como el Fénix, con mis raíces a la vera del agua'", como muestra la comparación de las raíces junto al agua, de manera que no se marchiten sus hojas, como dice el Salmo 1,3.

P.S. La primera imagen que ilustra la entrada es un mosaico del Mausoleo de Santa Constanza (Roma), del siglo IV d. C.

La segunda imagen, un fresco en la bóveda del techo la catacumba de San Marcelino y San Pedro, representa al Buen Pastor rodeado de pavos reales.

La tercera imagen, un poco más arriba de estas líneas, son dos pavos reales junto a un crismón, otro símbolo de Jesucristo. El crismón es el monograma (símbolo formado por letras o números entrelazados que se usa como abreviatura) de Cristo, formado por las dos primeras letras en mayúsculas de su nombre en griego: (XP)ISTOS. A veces también se le añaden las letras griegas Alfa y Omega para indicar, siguiendo el libro del Apocalipsis (1,17; 22,13), que Cristo es el principio de donde se origina y el fin a donde culmina la historia.

El emperador Constantino el Grande soñó la víspera de la batalla del Puente Milvio (28-10-312) contra Majencio con este símbolo junto con la frase In hoc signo vinces ("Con este signo vencerás"; al día siguiente lo colocó en los estandartes de su ejército y ganó la batalla, con lo cual se convirtió en emperador. Después el emperador publicó el Edicto de Milán (313), que autorizaba la práctica pública de la religión cristiana en el Imperio romano.